Elecciones en Perú: la senda del éxito, a examen

 |  8 de abril de 2011

“Perú ha vivido unos años de estabilidad política, crecimiento económico y desarrollo que invitan a un optimismo radicalmente novedoso”, explica Javier Urra, funcionario internacional del Banco Interamericano de Desarrollo, en el último número de Política Exterior. La situación es tal que podría darse la vuelta a la pregunta de Zavalita en Conversación en La Catedral: “¿Cuándo se arregló el Perú?”.

El país de Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura en 2010, celebra elecciones el 10 de abril en un buen momento, tan bueno que Urra se pregunta si puede hablarse de un “milagro peruano”. Entre 2001 y 2008, la tasa media de crecimiento del PIB peruano se situó en el 6,8%. En 2008, el PIB creció el 9,8% y las estimaciones para 2010 sitúan el crecimiento en torno al 8,7%. Así, la tasa de pobreza ha descendido entre 2005 y 2009 del 48,7% de la población al 34,8%, mientras la tasa de pobreza extrema ha pasado del 17,4% al 11,5%.

Las causas de este desarrollo se debe, según explica Urra, a una feliz coincidencia entre una serie de políticas acertadas y un contexto internacional favorable. Las reformas iniciadas por el gobierno de Alejandro Toledo y ampliadas por el de Alan García han abierto la economía peruana a los mercados internacionales, atrayendo inversión extranjera directa, todo ello gracias a una disciplinada política macroeconómica que ha permitido al país responder con eficacia a la crisis financiera de 2008. La alta demanda de materias primas ha permitido asimismo estas excelentes cifras de crecimiento.

La continuidad de este modelo no está, sin embargo, asegurada.

Según una encuesta del 7 de abril, el candidato de la izquierda nacionalista Ollanta Humala obtiene el 28% de intención de voto, seguido con el 21% por Keiko Fujimori (en la línea paterna pragmática y populista), la hija del expresidente Alberto Fujimori (encarcelado por delitos de lesa humanidad); tras ellos, un empate al 18% entre Toledo (que aspira a ocupar el centro-izquierda) y el exministro de Economía Pedro Pablo Kuczynski (que desde centro-derecha se presenta como la opción tecnocrática y garante de progreso). De quedar así las cosas, Humala pasaría a la segunda vuelta, prevista para el 5 de junio, junto a Fujimori.

Si la victoria cae del lado de Toledo o Kuczynski, debe esperarse una cierta continuidad respecto a las políticas de los últimos años; en el caso de Toledo, con una mayor orientación social; en el de Kuczynski, con una orientación más promercado. Por el contrario, si vencen Humala o Fujimori, el cambio podría ser sustancial, y más acusado en el caso de Humala, pues podría suponer “una quiebra del actual modelo de reformas y orientación promercado, que daría paso a una política más nacionalista”, explica Urra.

Para más información:

Francisco Javier Urra, “Perú, el desafío del optimismo”. Política Exterior núm. 140, marzo-abril 2011.

Luis Esteban G. Manrique, “Libros: Mario Vargas Llosa y el Perú. El poder de la literatura”. Política Exterior núm. 139, enero-febrero 2011.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *