El nuevo presidente guatemalteco, Alejandro Giammattei, jura su cargo en el Teatro Nacional de Guatemala, el 14 de enero de 2020/ JOHAN ORDOÑEZ/GETTY

Guatemala: una de cal y una de arena

La democracia en Guatemala sufre un enorme desgaste, fenómeno que se repite en toda América Latina en mayor o menor grado. Su presidente, Alejando Giammattei, ha estado acusado de violación de derechos humanos.
JUANA MARGARITA GUERRERO GARNICA
 |  28 de enero de 2020

El 14 de enero de 2020 se llevó a cabo el cambio de mando en el gobierno de Guatemala. Pasadas dos semanas del juramento y toma de posesión de los miembros del gobierno y del Parlamento Centroamericano, se vislumbran ya acciones que nos permiten hacer un análisis general pero certero de lo que nos espera para los próximos cuatro años.

 

Presidente y gabinete

Tanto el presidente como su gabinete empezaron a trabajar desde el primer día, tomando algunas medidas técnicas que marcan una enorme diferencia respecto a las acciones del gobierno saliente. Entre ellas cabe destacar las del actual ministerio de Relaciones Exteriores, que trata de reparar los daños de la ministra saliente revirtiendo acuerdos leoninos, destituciones de diplomáticos de carrera, la expulsión de embajadores que apoyan la lucha contra la corrupción y el acuerdo de tercer país seguro… De igual manera, los actuales integrantes del ministerio de Salud se encuentran dando atención gratuita y de calidad a personas que integran la caravana de migrantes hondureños y salvadoreños albergados en la Casa del Migrante, dándole un giro humanitario y de dignificación de la persona a la gestión de las migraciones.

Sin embargo, también han optado por tomar medidas populistas con trasfondo favorecedor de las élites: el presidente ha declarado el estado de Prevención en el municipio de Mixco y en San Juan Sacatepéquez, declarándole la guerra a las maras (las ha calificado de grupos terroristas), aplacando así el clamor popular. Debe tenerse en cuenta, no obstante, que en esas zonas se encuentran empresas cementeras y mineras que se verán favorecidas directamente por dicha medida, más que la población en general.

Tampoco debe obviarse el hecho de que dentro de su gabinete hay personas señaladas por sus vínculos con el crimen organizado y la corrupción, formando parte del círculo cercano al presidente y del partido Vamos por una Guatemala Diferente que lo llevó a la presidencia.

 

Congreso

Aunque el denominado “Pacto de Corruptos” intentó bloquear la toma de posesión de Lucrecia Hernández Mack (número uno del listado nacional del Movimiento Semilla), la Corte de Constitucionalidad la amparó. Sin embargo, la presidencia del Organismo Legislativo y la Junta Directiva volvió a quedar en manos de los mismos que han estado manejando la agenda de impunidad desde el Congreso de la República. Frente a esto, las bancadas minoritarias –Movimiento Semilla, Winaq, URNG-Maíz, Bien, CREO y PAN– pactaron por escrito conformar un bloque progresista y de oposición, iniciando acciones para corregir el rumbo de la agenda regresiva en materia de Derechos Humanos y el bloqueo a la Procuraduría de los Derechos Humanos de la legislatura pasada y de la actual junta directiva.

 

Parlacen

El Parlamento Centroamericano se encuentra en el ojo del huracán: la prensa ha tergiversado las palabras del presidente respecto al ente, viralizando el rechazo de la población hacia el Parlacen. Para frenar la molestia social, los diputados deberán trabajar para demostrar la importancia del ente centroamericano y de pertenecer al Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) en un mundo globalizado.

Por otra parte, es necesario promover un antejuicio contra el expresidente Jimmy Morales y contra el exvicepresidente Jafeth Cabrera, que debería derivar en quitarles la inmunidad política para que puedan ser investigados y procesados por los posibles delitos cometidos durante su mandato. Asimismo, apelando a la moral, debe exigirse la renuncia de ambos a sus curules en el Parlacen.

En el mismo sentido, el Movimiento Semilla ha llevado la propuesta del proyecto de modificación del tratado constitutivo del Parlacen para otorgar al ente atribuciones vinculantes en las decisiones respecto al Derecho Comunitario Centroamericano y para eliminar las casillas 21 y 22, correspondientes a los presidentes y vicepresidentes, que no son electos popularmente y utilizan estos espacios como escudo de impunidad.

 

Desgaste de la democracia y necesidad de cambios

Lo descrito en este artículo sirve de ejemplo del enorme desgaste de la democracia en Guatemala, fenómeno que se repite en toda América Latina en mayor o menor grado. Hay que tener presente que el presidente, Alejando Giammattei, estuvo acusado de violación de derechos humanos, siendo investigado por una serie de ejecuciones extrajudiciales en el período en que estuvo a cargo de la Dirección de Presidios, en la llamada Operación Pavo Real. Salió absuelto y en estos primeros días al frente del ejecutivo –quizá para enmendar la historia– ha tomado medidas que podrían reflejar un cambio significativo respecto a los errores garrafales del gobierno saliente. Giammattei, on obstante, deberá ser cuidadoso de no traspasar los límites e incurrir en violaciones de los derechos humanos.

En todo caso, aunque pequeño, se vislumbra un rayo de esperanza para recuperar los avances borrados –por ahora impunemente– por el gobierno saliente.

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