INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1137

Representación visual de una criptomoneda digital frente a los logotipos de Libra y Facebook. (París, 24/06/2019) Getty

#ISPE 1137: ¿Quién teme a Libra (y a Facebook)?

El lanzamiento por Facebook de la criptomoneda Libra, que comenzará a circular en 2020, ha tenido el efecto de una carga de profundidad en el sistema financiero. Los grandes bancos llevan una década temiendo las amenazas de Silicon Valley a su modelo de negocio.

Pero hasta ahora los sistemas de pago de Facebook, Apple o Amazon no les han supuesto un peligro real por su limitada aceptación y su baja facturación. El que lanzó Facebook en 2015, ligado a tarjetas de crédito, fracasó. Su nuevo intento, basado en el blockchain, tiene más posibilidades.

La inquietud que ha provocado entre la banca y los reguladores norteamericanos y europeos revela que Libra no va a ser una criptomoneda más como el bitcoin y similares, que se mueven en los márgenes del sistema.

Libra ha sido diseñada como un medio de pago para transferencias transfronterizas y hacer micropagos a un coste y precio casi cero, es decir, el fundamento de un nuevo tipo de industria financiera online.

Hoy las comisiones suponen un 5% de media de los costes de las transferencias internacionales. Telegram, el gigante ruso de la mensajería, ha recaudado 2.000 millones de dólares para lanzar su propia “criptodivisa”. WeChat, creada por la china Tencent, ya ofrece un rentable sistema de pagos en su aplicación de mensajería.

Aunque la nueva criptomoneda podrá ser usada como depósito de valor, Facebook no retribuirá esos depósitos, en lo que algunos ven la concreción del sueño anarco-capitalista de una moneda privada sin bancos centrales ni reguladores externos. El valor de Libra se basará en una cesta de divisas convertibles como el euro y el dólar para garantizar su estabilidad.

Facebook contará con la cooperación inicial de 27 empresas especializadas en medios de pago como Visa, MasterCard o PayPal y la de posibles usuarios masivos…

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