AFKAR-IDEAS  >   NÚMERO 46

Movimientos humanos en el Mediterráneo

XAVIER ARAGALL
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Las migraciones deben ocupar el centro del diálogo euromediterráneo, impulsando la cooperación en sectores como educación, agricultura, seguridad y energía.

Según datos de la Comisión Europea durante 2014, 276.113 personas entraron  irregularmente en la Unión Europea (UE), lo cual supone un incremento del 138% respecto al año anterior. Un 80% de estas entradas se produjo por el Mediterráneo, básicamente a través de la ruta central y oriental. Según informa la agencia europea Frontex, este flujo se ha triplicado durante 2014. A esto hay que añadir que, según fuentes de ACNUR (Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados) y la OIM (Organización Internacional para las Migraciones) 3.000 personas perdieron la vida en 2014, mientras que ya son 1.750 desde enero de 2015.

En los últimos años, se viene repitiendo la pérdida de vidas humanas tratando de cruzar el Mediterráneo. Primero, justo después de las revueltas árabes en 2011. Posteriormente, ya avanzada la guerra de Siria los naufragios de 2013 y, finalmente, los recientes de 2015 muestran una cronología que debería poner en alerta a los principales actores políticos de la región. Un incremento de muertes que sucede en paralelo al debate cada vez más centrado en cerrar las fronteras marítimas para impedir la entrada de los flujos migratorios.

Tras cada una de las olas migratorias, se podría escribir un artículo con elementos coincidentes y conclusiones análogas que destacan la importancia de situar la movilidad humana y la gestión de las migraciones en el centro del diálogo euromediterráneo, con extensión también al diálogo euroafricano.

Es evidente la necesidad de diferenciar los flujos de refugiados, que responden a una dinámica coyuntural vinculada a las guerras activas en la región, de los flujos de inmigración irregular que tienen un carácter estructural, dado que el Mediterráneo es hoy un punto de encuentro entre el…

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