A punto de cumplirse un año del comienzo de la guerra, los aliados ultiman detalles para aumentar la ayuda militar a Kiev ante las perspectivas de una ofensiva terrestre en primavera. El envío de tanques, un tabú hasta hace poco, podría ser clave para las perspectivas de victoria ucranianas. Alemania se resiste, pero su posición reticente va sucumbiendo ante la presión.
El año de guerra ha sido largo en cuanto a la evolución de la mentalidad aliada sobre cómo afrontar el mayor reto a la paz y seguridad del continente europeo. Primero, la mayoría de cancillerías europeas pensó que Vladímir Putin no se atrevería a realizar una invasión terrestre. Después, se dio por hecho que la victoria rusa sobre Kiev sería cuestión de días. Se temió que la crisis energética produjera un gran apagón con las temperaturas bajo cero. Y se pusieron líneas rojas sobre la mesa –ahora solo un…

El dinero aún quiere creer en Trump
El trilema de la economía europea
Un nuevo punto de partida para Europa
Petróleo: más cerca del precipicio
Impulsar y proteger la economía europea
Pekín pisa el acelerador militar
El euro, camino de la paridad
Un aterrizaje suave para la economía
Washington le toma la delantera a Pekín
El ambicioso objetivo de crecimiento chino
Sudán: un año de guerra sin final a la vista
El ejército de Trump
¿Una nueva estrella en la bandera de EEUU?
Trenes desde Alberta a Panamá
Estados Unidos tiene la palabra
De mal en peor