POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 202

La realidad de la geografía. Imagen por satélite del estrecho de Gibraltar entre Europa y África. GETTY

África, mañana

Una España con presencia en Europa y América es fuerte, pero es una mesa con dos patas. La estabilidad de la tercera pata vendrá con una asociación reforzada con África, última frontera de la globalización. Para ello hay que renunciar a los tópicos y al paternalismo.
Raimundo Robredo
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Escribo estas líneas desde Abiyán, capital económica de Costa de Marfil, país que durante décadas fue el mejor ejemplo de toda la promesa que África encerraba, hasta que un mal día de 1999 dejó de serlo. Ese año, un país próspero y supuestamente estable sufrió un golpe de Estado que desencadenó un conflicto civil de 10 años de duración. Hoy se va curando de sus heridas, pero existen cicatrices que todavía amenazan con reabrirse. Ahora estamos atentos a los signos de tensión, pero en 1999 fuimos incapaces de verlos, a pesar de que estaban por todas partes. Es un patrón que se ha repetido en otros países a lo ancho y largo del continente. ¿Por qué nos cuesta tanto predecir los cambios de África?

La prospectiva siempre es difícil, pero en el caso de nuestro continente vecino parecemos incapaces de acertar. Se nos hace imposible pensar en África a largo plazo sin recurrir a los tópicos y la simple extrapolación: si algo va bien, seguirá yendo bien, y si va mal, jamás tendrá arreglo. Por desgracia, en el caso de África la imagen es predominantemente negativa y los pronósticos tienden a extrapolar hacia el futuro esa imagen, sin mayor reflexión.

Pero la imagen no se corresponde necesariamente con la realidad. La información que recibimos es incompleta o sesgada, teñida de mitos y tópicos que cuesta sacudirse, y el interés de los españoles por África es, aunque creciente, relativamente pequeño. Esto es algo que no nos podemos permitir. Lo que sucede en África, tanto lo bueno como lo malo, nos impacta cada vez más y de manera más directa. Por ello necesitamos una política exterior más proactiva, capaz de anticiparse a lo que vendrá y situarnos en la mejor posición posible frente al África de 2050. Esto exige mirar la realidad…

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