La tendencia al aislamiento de los países del oeste y el sur de África ya no es posible desde el fin de la guerra fría. Occidente ha vuelto la mirada a ese continente, que se enfrentaba al subdesarrollo gobernado por tiranías. Los recientes descubrimientos de petróleo en Guinea Ecuatorial y Santo Tomé y Príncipe, y la producción en Nigeria, Gabón, Congo-Brazzaville y Angola, hacen del golfo de Guinea una nueva región estratégica para los países occidentales.
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