Francia atraviesa una etapa de declive. Una desacertada política económica, una arraigada cultura de planificación y el anquilosamiento de los partidos políticos son los principales problemas de un país que parece resistirse a los cambios.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Los españoles en 1999
El desafío de Ucrania 


