El desarrollo urbanístico rompió con las tradiciones e ignoró el entorno. La crisis debe aprovecharse para lograr un equilibrio ecológico, económico y social.
El urbanismo en el Golfo comenzó a desarrollarse de forma dinámica junto con el fluir del petróleo. Con la riqueza derivada de este descubrimiento, las ciudades-oasis tradicionales, que se habían desarrollado respetando el entorno y las tradiciones islámicas, desaparecieron o sufrieron una total transformación. En pocas décadas, han surgido enormes ciudades “petroleras” artificiales como antítesis a las ciudades-oasis. Los diseños urbanísticos occidentales de los años sesenta y setenta y una composición demográfica totalmente distinta afectaron el desarrollo urbano durante este boom económico.

Reforma de la Mudawana en Marruecos
El régimen de Al Sisi se consolida
Un Franco poco europeo, 1960-75 


