EE UU centra su política exterior en Irak. La obsesión de Bush distrae a la opinión pública de otros asuntos como Oriente Próximo o Corea del Norte. La ralentización del crecimiento, la crisis de las empresas y los crecientes problemas de la sanidad ponen en peligro la economía del país.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

La UE y sus vecinos del Sur: agenda europea para España 


