EE UU centra su política exterior en Irak. La obsesión de Bush distrae a la opinión pública de otros asuntos como Oriente Próximo o Corea del Norte. La ralentización del crecimiento, la crisis de las empresas y los crecientes problemas de la sanidad ponen en peligro la economía del país.
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El dinero aún quiere creer en Trump
Consecuencias económicas de la guerra contra Irak 


