INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1236

Un hombre con la bandera de Cuba durante las manifestaciones contra el gobierno. La Habana, 11 de julio de 2021. GETTY

Nada dura para siempre

Sea cual sea el rumbo que tomen los acontecimientos en Cuba, las manifestaciones que comenzaron el 11 de julio en San Antonio de los Baños, y que se extendieron al resto de la isla, dejan claro que el régimen ha perdido la calle.

La última vez que Cuba vivió una oleada de protesta –en el “maleconazo” de 1994– bastó la sola presencia de Fidel Castro, aún vigoroso a sus 68 años, para disolverla. Eran tiempos en los que pervivía el liderazgo carismático de la generación histórica de Sierra Maestra, vigente incluso en pleno periodo especial, cuando la economía cubana se contrajo un 30% tras la desaparición de la Unión Soviética.

El monopolio informativo que tenía el Estado se desvaneció en 2018, al generalizarse los servicios 3G y el uso de las redes sociales, que están permitiendo seguir en tiempo real las protestas actuales y su represión, con policías, brigadas de choque, soldados y paramilitares. En 2016, la subdirectora del diario Granma, Karina Marrón, advirtió que Cuba no iba a “aguantar otro 94” y que ya no habría “un Fidel” para salir al Malecón. El presidente, Miguel Díaz-Canel, sucesor de los Castro, ha…

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