Haría falta doblar la producción agrícola mundial para poder alimentar a un planeta con 9.000 millones
de habitantes en 2050. La actualidad reaviva el debate sobre la pertinencia del modelo agrícola del sur del Mediterráneo y cuestiona el lugar del campesinado en las políticas públicas. Ante las turbulencias socio-económicas y políticas
derivadas de la inseguridad alimentaria, la cooperación agrícola debería ser una prioridad euromediterránea.
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El Mediterráneo ante el reto alimentario 'glocalizado' 


