Las reformas emprendidas por el presidente Cardoso han dado paso a un modelo económico en el que la empresa privada, incluida la inversión extranjera, comienza a sustituir el papel del Estado. No obstante, la transición de Brasil a una economía capitalista moderna permanece incompleta, los pronósticos son de cautela, dada su larga experiencia de reformas en falso.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

El nuevo capitalismo brasileño 


