Pese a que las economías asiáticas (sin contar Japón) aumentaron en 1996 su PIB conjunto en apenas un 7,4 por cien, la cifra más baja desde 1991, el crecimiento de Asia oriental siguió duplicando con creces a la media mundial. Los motivos que explican ese crecimiento más lento son, sobre todo, de índole coyuntural.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Los inmigrantes ante la crisis en España
La japonización de Estados Unidos
El estabilizador de los Grandes Lagos
Diplomacia para una nueva era
Primavera 2015 - Papel
El futuro de la cooperación española tras 2015
Invierno 2000-01 - Papel
Invierno 2005-2006 - Papel 


