POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 171

España, el Magreb y Oriente Medio: futuro inmediato

HAIZAM AMIRAH FERNÁNDEZ
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Inestabilidad socioeconómica, sectarismo y violencia son los elementos que cualquier gobierno español tendrá que tener en cuenta a la hora de elaborar su política hacia los países MENA. ¿De qué manera podría España recuperar la iniciativa de la UE en el Mediterráneo?

Los pronósticos para la estabilidad y la seguridad en el vecindario de España en el sur y este del Mediterráneo de cara al gobierno que finalmente se constituya en España no son halagüeños. El nuevo gobierno se encontrará previsiblemente con un vecindario mediterráneo y mediooriental inquietante. A la vista de los acontecimientos regionales de los últimos cinco años, es altamente probable que los países de Oriente Medio y el Magreb se enfrentarán –en distinto grado– a una creciente inestabilidad interna debido a la persistencia de las convulsiones políticas y socioeconómicas. Asimismo, el conjunto de la región sufrirá mayores niveles de fragmentación, polarización y sectarismo. Esas dinámicas, combinadas con los múltiples conflictos armados y la expandida actividad terrorista, pondrán en evidencia la debilidad de algunos Estados y provocarán un mayor cuestionamiento de fronteras regionales heredadas del colonialismo, coincidiendo con el centenario del Acuerdo de Sykes-Picot que configuró el actual Oriente Medio.

Desde el inicio del “despertar árabe” en 2011, varios análisis advertían de que la ausencia de más libertad y desarrollo provocaría necesariamente mayor frustración y caos en los países del sur y este del Mediterráneo. Frente a las esperanzas de cambio que se crearon en las sociedades árabes tras la caída de varios dictadores en 2011, el retorno del autoritarismo robusto y el recurso al militarismo como respuesta a conflictos políticos amenazan con agudizar los problemas de la región. Los países al norte del Mediterráneo deben tomar conciencia de las implicaciones que tendrá el aumento de la frustración por la falta de avances en sus vecinos meridionales, máxime…

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