AFKAR-IDEAS  >   NÚMERO 78

Oleoductos alternativos

Implicaciones energéticas de la guerra de Irán

La inestabilidad en el golfo Pérsico supondrá la reconfiguración de la geopolítica de la energía priorizando la seguridad energética entre los países consumidores, la diversificación hacia productores menos expuestos y la aceleración de la transición energética.
Gonzalo Escribano
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Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han desatado la mayor crisis energética de la historia por la pérdida de los suministros de gas y petróleo de la región. El golfo Pérsico representa el 30% de la producción mundial de petróleo y el 20% de la de gas natural, y por Ormuz transitaba más de la cuarta parte del comercio marítimo de petróleo y otro tanto del de gas natural licuado (GNL). Aunque menor al que siguió a la invasión rusa de Ucrania, el resultado ha sido un fuerte aumento de sus precios y del de los productos derivados: keroseno, diésel y fueloil, pero también fertilizantes, aluminio y helio. La inestabilidad en el golfo Pérsico y el cierre de Ormuz supondrán previsiblemente una reconfiguración de la geopolítica de la energía que priorizará la seguridad energética entre los países consumidores, la diversificación hacia productores menos expuestos y la aceleración de la transición energética.

La Unión Europea (UE) deberá equilibrar la diversificación de su suministro a corto plazo con ganar autonomía estratégica a medio y largo plazo, reduciendo su exposición fósil sin caer en el dominio descarbonizado chino, lo que tiene claras implicaciones energéticas euromediterráneas.

 

Reconfiguración geopolítica

La destrucción de activos energéticos en el golfo Pérsico y el cierre de Ormuz han afectado al cálculo estratégico de los actores energéticos regionales y globales. Los productores de la región son los grandes perdedores de una guerra que, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), ha afectado a más de 80 infraestructuras energéticas, desde yacimientos y refinerías a terminales de exportación. Algunas requerirán entre semanas y meses para su reparación; otras, como la planta catarí de GNL de Ras Laffan, pueden requerir años. A ello se suma el cierre de Ormuz, un escenario que, en el peor de los…

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