Franceses, españoles y belgas sienten debilidad por Marruecos: los tres habrán inyectado, entre 2003 y 2006, casi 90.000 millones de dirhams en el país. Y han apostado por nichos hasta entonces poco atractivos, en especial el inmobiliario y el turístico.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Relaciones económicas España-Marruecos en un entorno líquido
Mauritania: estabilidad y promesa económica
Morales y la alternativa bolivariana de Chávez. ¿Una nueva relación con la UE?
Noviembre/diciembre 2023 - Papel 


