POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 209

Representación del encuentro entre Simón Bolívar y José de San Martín en Guayaquil, Ecuador. GETTY

La (de)construcción de la integración en América Latina

Mientras el impulso integrador permanezca detenido, el objetivo debería estar en políticas pragmáticas con beneficios mutuos en la región.
José Antonio García Belaunde
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No debiera extrañarnos que en un informe especial publicado por The Economist en junio de este año encontremos apenas unas líneas para despachar el asunto de los varios instrumentos de integración y de ­cooperación en América Latina, la mayoría de los cuales dan muestras de agotamiento, mientras el resto sobrevive debido casi en exclusiva a la inercia burocrática. A pesar de ello, el discurso de la integración sigue reiterándose, invocando como siempre a los padres fundadores de las repúblicas americanas, en particular a José de San Martín y Simón Bolívar.

Quien desarrolló una suerte de pensamiento integrador fue solo Bolívar, no muy coherente al haber sido expresado en cartas, marcadas siempre por las circunstancias. El mejor ejemplo de esos cambios de opinión está en las instrucciones al peruano Lorenzo de Vidaurre, su representante en el Congreso Anfictiónico de Panamá, para que lo abandonase, pues Bolívar prefería construir la Federación de los Andes con las naciones que liberó: Bolivia Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Ese nuevo Estado federal orbitando en torno a la Gran Colombia, cuya capital sería Cundinamarca, integraba en una sola entidad lo que fueron dos virreinatos y luego cinco repúblicas. Carlos Malamud, en su libro El sueño de Bolívar y la manipulación bolivariana, ha precisado lo relativo que resulta la integración en el discurso del caraqueño y, sobre todo, cuán lejos estaba de lo que entendemos hoy por integración. Más allá de la razón que asiste a Malamud, hay sin embargo un discurso instalado en el imaginario latinoamericano que atribuye a la integración regional un desiderátum que acompañó la emancipación de las naciones.

 

«La historia de los inicios de las repúblicas americanas muestra que hasta la década de 1840 no existe mayor preocupación por definir las fronteras»

 

Comencemos por el principio. El Congreso de Panamá…

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