Las relaciones entre Alemania y Francia se han enfriado en 1998. Aún quedan muchos mecanismos de consulta y cooperación, pero el espíritu que ha presidido las relaciones entre los dos países a lo largo de 30 años ha cambiado. Hay razones tanto nacionales como internacionales que explican este hecho.
POLÍTICA EXTERIOR > NÚMERO 64


Turismo y ecumenismo en el campo
La influencia de los combustibles fósiles
La guerra fría y sus secuelas
Primavera 2019 - Papel
Nigeria ante su momento de la verdad
España ante el problema palestino