POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 86

Retrato del economista político y científico social alemán Max Weber (1864 - 1920). GETTY

JOYA DE ARCHIVO: La ética protestante y el espíritu del capitalismo

La obra de Weber es una importante contribución al enriquecimiento de la ciencia social contemporánea. Cualquier científico social podrá encontrar en ella una aportación destacada y actualizada aplicable a su campo.
MÓNICA EGEA RECHE
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Max Weber está considerado como uno de los científicos sociales más importantes del siglo XX. Fue un gran historiador, un buen economista, un notable politólogo y, sobre todo, un destacado sociólogo y profesor universitario que ejerció su magisterio en Freiburg, Heidelberg y Múnich (Alemania). Su obra constituye una importante contribución para el enriquecimiento de la ciencia social contemporánea. Cualquier científico social podrá encontrar en Weber una aportación destacada y actualizada aplicable a su campo de conocimiento.

Hay que encuadrarlo en la Escuela Histórica Alemana y, en concreto, en la que Joseph A. Schumpeter denomina “novísima” –a la que también pertenece Werner Sombart y el propio Schumpeter– para distinguirla de la “antigua” y de la “nueva”, cuyas figuras más destacadas son, respectivamente, Bruno Hildebrand y Gustav Schmoller. Weber es, desde el punto de vista metodológico, un continuador de la obra de este último y desde esta perspectiva –de la tradición historicista alemana– debe entenderse la trascendencia que tiene su aportación a la ciencia social.

De las distintas biografías que se han escrito sobre Max Weber, la más detallada es la de su esposa, Marianne Weber. Nacido en Erfurt (Alemania) en 1864, en el seno de una familia burguesa acomodada, fue educado en un ambiente político liberal y de pietismo protestante. Estudió Derecho, se formó en las universidades de Heidelberg, Gotinga y Berlín y murió en Múnich en 1920, dejando una gran obra escrita que ha originado múltiples y continuos debates de carácter filosófico, económico, metodológico y también político, tanto sobre su figura como sobre su pensamiento.

Su concepción de la ciencia social la expone en un famoso y complejo artículo programático publicado por la revista Archiv.

Dicha concepción está a caballo entre el historicismo y el positivismo que acaba sintetizando en un método individual en el que los fenómenos sociales…

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