La defensa individual de la política energética merma la seguridad de la UE y limita sus opciones en política exterior. Una Política de Vecindad reforzada en el Mediterráneo y que incluya a Asia central podría ser la respuesta ante la creciente dependencia de los suministros rusos.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Primavera 1998 - Digital
El legado de la Administración Reagan en control de armamentos
Turquía: una potencia regional con ambición global
Misión civil de la UE en el corazón del Sahel
Refugiados, la crisis de valores europea
La cooperación Sur-Sur en América Latina
La apuesta comercial de la UE y Mercosur
¿África abandonada? ¿Iberoamérica sola?
La guerra de Irak y sus consecuencias para la CE 


