Uno de los principales problemas que vive Rusia en 1993 es la crisis de su sistema constitucional y los obstáculos que existen para conseguir una transición completa hacia una nueva forma de gobierno. El autor apuesta por un modelo federal en que los poderes se compartan entre las partes constituyentes del país.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

La liberalización eléctrica y las tecnologías
Otoño 1997 - Digital
China: reformas en la Seguridad Social 


