Tras décadas de recelo ante cualquier relación comercial y política, hoy los portugueses tienen en España a su principal socio económico. Ambos países, que en el pasado mantuvieron unas relaciones bilaterales atípicas entre vecinos, presentan un grado de integración avanzada de sus economías y comparten la apuesta por América Latina como área de actuación privilegiada para sus empresas.
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Pekín aprieta, pero todavía no ahoga
Relaciones económicas entre Portugal y España 


