En los albores del siglo XXI, Europa debe demostrar si está preparada para afrontar el reto de unas capacidades de defensa más autónomas y aclarar si son razonables las críticas de EE UU, en las que expresa su preocupación de que se debilite a la OTAN. La lógica militar sugiere profundizar en la cooperación industrial transatlántica.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Ante la matanza de Madrid
Retos de la defensa europea 


