Los desafíos fundamentales a los que se enfrenta la civilización mundial en los comienzos del nuevo siglo son estabilizar el clima y la población. El éxito en estos dos frentes facilitaría la solución de otros retos, como frenar la deforestación o proteger la diversidad de plantas y animales. Si no se logran los dos primeros objetivos, no habrá un solo ecosistema que salvar.
POLÍTICA EXTERIOR > NÚMERO 77


Carta a los lectores
Telefónica y su actividad fuera de España
La guerra fría
Dos presidentes y una pandemia
Mayo-junio 2009 - Papel
La reunificación consumada