Al mismo tiempo que Internet multiplica la capacidad de las personas para hacer oír su voz, la globalización y las nuevas tecnologías producen una reacción contraria al sistema. El extraordinario proceso de innovación tecnológica y dinamismo económico no ha reducido la pobreza en el mundo: cerca del cincuenta por cien de la población vive con menos de dos dólares diarios.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

La prensa, bajo presión en Marruecos
Septiembre-octubre 2007 - Digital
El papel de España en el equilibrio defensivo europeo
El difícil camino para la paz en Colombia
Los Balcanes y sus pulsiones aniquiladoras
¿Qué puede enseñar al mundo la democracia indonesia? 


