Ninguna causa justifica el terrorismo. Pero no hay un consenso sobre su definición. Tampoco debe ser una excusa para suspender la aplicación del Derecho internacional y de las libertades civiles.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Alemania desorientada en el laberinto de Europa
La expansión iraquí hacia el Golfo
Paradojas de la presidencia de Obama 
