POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 146

Transparencia y regulación de las agencias de ‘rating’

NICOLAS VÉRON
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Las agencias de calificación se han convertido en la cara visible de los mercados y el objetivo de todas las críticas. Las tres grandes, S&P, Moody’s y Fitch, acaparan el 95 por cien del sector. Resolver la polémica sobre su trabajo pasa por una mayor transparencia pública.

 

Las agencias de rating o de calificación forman parte desde hacetiempo del panorama de los mercados financieros, pero la crisis desatada en 2007 ha aumentado de forma considerable su visibilidad pública. Dos secuencias han sido especialmente destacables. En primer lugar, en 2007 y 2008 se señaló a las agencias como uno de los principales culpables de la catástrofe derivada de los créditos dudosos en Estados Unidos, ya que habían otorgado la calificación Triple A a unos productos estructurados que no la merecían. Por otra parte, tampoco habían sabido anticipar la posibilidad de una bajada generalizada de los precios del sector inmobiliario en el conjunto del territorio estadounidense. En segundo lugar, desde hace dos años, las agencias se han convertido en la cara visible de los mercados de títulos soberanos en Europa, y son denunciadas regularmente por los responsables políticos ante lo que consideran la irresponsabilidad de la que han dado muestras en sus decisiones de rebaja de calificación en diversos países.

 

La competencia es un elemento fundamental en este debate sobre las agencias de calificación, ya que una cuota dominante del mercado se halla en manos de solo dos actores, Standard & Poor’s (S&P) y Moody’s, y si añadimos a Fitch, las “tres grandes” representan cerca del 95 por cien del mercado total. A esta falta de competencia se unen unos elevadísimos márgenes de beneficios. La cuota de mercado acaparada por las tres grandes explica que sean acusadas de oligopolio, si bien no se ha identificado hasta la fecha la existencia…

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