GIUSEPPE DENTICE

De EAU a Arabia Saudí, pasando por Catar, el poder blando del golfo Pérsico ya no se detiene, transformando el grado de influencia política de las monarquías árabes en el mundo.
La entente Israel-Emiratos Árabes Unidos-Baréin abre nuevos focos de tensión, mientras el conflicto palestino se desliza cada vez más hacia el anonimato.