La crisis de Honduras traspasa fronteras

 |  1 de octubre de 2009

El acontecimiento reciente más destacable de la crisis de Honduras no ha sido el regreso del depuesto presidente Manuel Zelaya o la declaración del estado de sitio y el cierre de dos medios de comunicación por parte del gobierno de facto de Roberto Micheletti, sino la involucración directa de Brasil. El hecho de que Lula da Silva exija de forma contundente la restitución de Zelaya –refugiado en la embajada brasileña Tegucigalpa– “cambia la naturaleza del conflicto y su posible solución”, afirma Shannon O’Neil, investigadora del Council on Foreign Relations.

Unasur podría ahora tomar el relevo de la Organización de Estados Americanos (OEA), lo que significaría la segunda mediación del bloque liderado por Brasil en una crisis regional (la primera fue tras la incursión aérea de Colombia en Ecuador en 2008). Sería además la primera vez que Unasur interviene en un conflicto que afecta a un país no miembro, Honduras. Para muchos el embrollo hondureño se ha convertido en una prueba de vida o muerte para el futuro de la OEA. En la conferencia anual de la Corporación Andina de Fomento, celebrada en Washington a principios de septiembre, el senador republicano Richard Lugar incluso planteó la posible desaparición de la OEA: “en vista del poco éxito para mediar en la crisis de Honduras y la emergencia de nuevas organizaciones regionales como Unasur, muchos se preguntan si la OEA puede afrontar los retos actuales de la región”. Sin embargo, algunos expertos en la región creen que lo sucedido podría reforzar la organización y su Carta Democrática. Para Peter Hakim, presidente de The Inter-American Dialogue, “la OEA nunca había asumido una postura tan firme en defensa de la democracia y nunca antes sus miembros se habían unido lo suficiente para hacer valer la Carta”.

En Estados Unidos la respuesta de la administración de Barack Obama, pidiendo el regreso de Zelaya y favorable a una solución regional al embrollo hondureño, ha sido criticada por muchos republicanos y también algunos demócratas, hasta el punto de que el Senado retiene desde principios de agosto los nombramientos de Arturo Valenzuela como responsable del departamento de Estado para Asuntos Hemisféricos y de Thomas Shannon como embajador en Brasil. De este modo, Obama se encuentra sin dos de sus dos pesos pesados para América Latina.

Tres meses después del golpe, ni la condena internacional ni las sanciones económicas impuestas al gobierno de facto por EE UU y la Unión Europea han conseguido devolver a Zelaya a la presidencia. Micheletti asegura que el país recuperará la normalidad tras las elecciones previstas para el 29 de noviembre, pero Washington, Bruselas y los gobiernos latinoamericanos han advertido que en las actuales circunstancias la votación carecería de garantías de libertad y transparencia y, por tanto, no reconocerán el resultado.

2 comentarios en “La crisis de Honduras traspasa fronteras

  1. Congratulaciones, por tan certero articulo,
    creo que la democracia naciente centroamericana, esta siendo reonocida universalmente, Ya no es tiempo de gorilas
    Golpilletti, se equivoco, junto a sus asesores gringos de Palmerola.
    Fraternalmente,
    Antonio
    Melbourne-Australia

  2. A mí el depuesto Zelaya me parece un obstáculo para la democracia. Una prolongación chusca, pero igualmente peligrosa, de la dictadura que implanta Chaves en Venezuela. A veces la democracia necesita desprenderse de la tibieza. Y tibieza sería haber aceptado las pretensiones de Zelaya, que ya está por la labor de aceptar que su regreso a la presidencia es inasumible. Hay algo que todavía no me cuardra: ¿por qué se acpeta sin dudarlo, que una revolución contraria a la democracia pueda convertirse en tangible en ciertos países?

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