Nuevo número de Política Exterior: China 2012

 |  10 de enero de 2012

 

Cada año comienza con inevitables predicciones sobre los acontecimientos que determinarán el estado del mundo doce meses después. La agenda de 2012 aparece marcada por la fecha de elecciones en países clave: Rusia, Francia, México, Venezuela, Estados Unidos. También en China habrá un traspaso de poder, aunque en este caso sin elecciones, que se concretará en un nuevo gobierno a principios de 2013.

Este relevo despierta gran incertidumbre, pese a saber ya que Xi Jinping y Li Keqiang serán designados, respectivamente, presidente y primer ministro durante el 18º Congreso del Partido Comunista Chino del próximo otoño. Y es que la nueva generación de líderes quizá se enfrente a una desaceleración del crecimiento económico y –algo más incierto– a una era de cambio sociopolítico.

Estamos ante un buen momento para analizar las claves que marcarán el futuro del gigante asiático. A ello se dedican entre otros François Godement (artículo en abierto), Shujie Yao, Jiang Shixue o Kerry Brown en Política Exterior 145, enero-febrero 2012. “La ecomomía china se está debilitando”, afirma Shujie, para quien la inflación, la ralentización de las exportaciones y, sobre todo, la caída del mercado inmobililiario son signos de que China ha entrado en un periodo de crecimiento más lento. Aunque es difícil saber lo que sucede en realidad dentro del país, como señala Brown, la experiencia desde 1978 –y especialmente durante la última década– indica que la transformación continuará y surgirán cambios que plantearán muchas pruebas a sus dirigentes.

Junto a estos artículos dedicados al dragón chino, destacan los que exponen la crisis y el cambio en otras partes del mundo. Entre ellos, Manuel Escudero aborda las demandas de un nuevo contrato social por parte de una ciudadanía indignada, desde Wall Street hasta la plaza Tahrir. Trinidad Jiménez, Haizam Amirah Fernánez y Eduard Soler se ocupan del Mediterráneo, desde una perspectiva española y europea. Y en cuanto a la crisis de la deuda soberana en el Viejo Continente, Michael Pettis afirma que no podrá resolverse a menos que Alemania ajuste su política económica. Lucio Caracciolo, por su parte, se ocupa de Italia, de nuevo en el centro del mundo.

En medio de la “primavera árabe”, la mayor preocupación de Israel sigue siendo Teherán. Según explica Amos Harel en este artículo en abierto, las posibilidades de un ataque a las instalaciones nucleares iraníes nunca han sido tan reales.

 

Para acceder al índice completo del número 145 de Política Exterior, enero-febrero de 2012, haga por favor clic aquí.


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