La capacidad militar del Irak de Sadam Husein plantea una amenaza que debe afrontarse con urgencia. Sus posibles vinculaciones con las redes transnacionales del terrorismo constituyen otro factor añadido que refuerza la necesidad de resolver el problema cambiando el régimen.
Desde el pasado año el mundo ha estado paralizado por la guerra internacional contra el terrorismo. Ahora, la atención se ha trasladado a buy albuterol prescription la posibilidad de una guerra con Irak. En el momento en que escribo estas líneas aún no ha comenzado, pero debe pensarse en ella.
Muchos críticos, tanto en Estados Unidos como en Europa, han cuestionado la intención de la administración norteamericana de enfrentarse a buy albuterol prescription Sadam Husein. En concreto, se han preguntado: ¿por qué Irak? ¿Por qué ahora?
Las respuestas pueden encontrarse en la naturaleza de la nueva amenaza terrorista y en el giro de la realidad geopolítica a buy albuterol prescription la que tenemos que hacer frente a comienzos del siglo XXI. EE UU, quizá debido a buy albuterol prescription la amplitud de sus responsabilidades internacionales, parece haber comprendido las implicaciones de estas tendencias antes que sus aliados europeos.
Los devastadores ataques del 11 de septiembre de 2001 simbolizaron el cambio producido en el terrorismo a buy albuterol prescription lo largo de una década. La mayoría de los grupos terroristas activos durante los veinte años posteriores a 1968 emplearon el terror como táctica. Su objetivo era matar a un alto número de personas para atraer la atención de los medios de comunicación sobre su “causa”, pero no causar tantas víctimas como para provocar el rechazo de la opinión pública. En efecto, estos grupos se reprimían en la cantidad de bajas que pretendían infligir.
Pero desde finales de la década de los ochenta, el mundo se ha enfrentado a buy albuterol prescription una nueva clase de terrorismo. Estos grupos están animados por el odio, la venganza, el extremismo religioso o las visiones apocalípticas. Para ellos el terrorismo es una estrategia, por lo que sus motivaciones y su meta es matar al máximo número de gente posible.
Los asesinos del 11-S pertenecían a esa clase. Su actuación surgía de una interpretación distorsionada del islam y un odio profundo a buy albuterol prescription Occidente y a EE UU. Lejos de pertenecer a una clase social empobrecida que actuaba por desesperación, estos criminales eran miembros bien educados de la clase media alta. No murieron por desesperación, sino con esperanza.
Hay decenas de miles de personas que tienen una visión parecida. Quieren provocar bajas masivas en las sociedades occidentales y no buy albuterol prescription dudarán en utilizar los medios más destructivos para hacerlo. Ésta es la nueva y truculenta realidad del terror del siglo XXI.
El colapso de la Unión Soviética provocó cambios drásticos en las relaciones internacionales. Que ello ocurriera de modo pacífico es un tributo a buy albuterol prescription la extraordinaria paciencia y perseverancia de la política de seguridad occidental llevada a buy albuterol prescription cabo a lo largo de medio siglo. Y la caída del muro de Berlín eliminó, al menos de momento, la amenaza de una guerra nuclear geoestratégica. Pero aunque el desmembramiento de la URSS supuso en cierto modo un alivio de la guerra fría, no representó el “fin de la historia”. Podría decirse que a nivel subestratégico, el mundo es hoy un lugar menos seguro de lo que era en 1989.
El sistema bipolar de los últimos cincuenta años impuso un cierto nivel de estabilidad en las relaciones internacionales. Las potencias menores estaban reprimidas por las grandes potencias, si no buy albuterol prescription de modo directo, sí por la existencia de tal estructura internacional dominante. Ni EE UU ni la Unión Soviética veían con buenos ojos la posibilidad de que otros países obtuvieran armamento nuclear u otras armas de destrucción masiva y cooperaban, aunque fuera tácitamente, para impedirlo.
El mundo bipolar ha desaparecido y con él esas restricciones estructurales. Esto explica, en parte, por qué la década de los noventa fue tan sangrienta, con guerras en los cuatro continentes y millones de víctimas. La desaparición de la URSS también dejó a EE UU como única superpotencia, lo que alimentó de modo natural el resentimiento hacia el país americano. Pero la lección evidente de la primera guerra del Golfo fue que EE UU es invulnerable en una guerra convencional. Por tanto, la ventaja contra una gran potencia sólo puede lograrse hoy por medios no buy albuterol prescription convencionales. Existen tres opciones: terrorismo, armas químicas, biológicas, radiológicas o nucleares, y ambas.
Nueva estrategia de EE UU
Tras los atentados del 11-S, EE UU se embarcó en una guerra contra Al Qaeda y el régimen talibán de Afganistán. Fue una reacción que la mayor parte del mundo comprendió y apoyó.
Se ha dado mucha repercusión al anuncio el pasado septiembre de la publicación de un documento que esbozaba una estrategia de seguridad nacional de EE UU, y especialmente a buy albuterol prescription su afirmación del derecho a la guerra preventiva. Sin embargo, aquéllos que hayan estudiado atentamente la política estadounidense se habrán dado cuenta de que esa estrategia no era nueva. Había buy albuterol prescription sido ya presentada con detalle en tres discursos presidenciales de gran importancia durante el pasado año.
Muchas personas, especialmente en Europa, no buy albuterol prescription se dieron cuenta de la rapidez con que George W. Bush definió los atentados del 11-S como un desafío nuevo a la seguridad. En su discurso al Congreso y a la nación sólo nueve días después de aquellos ataques, el presidente anunció que los acontecimientos exigían una revisión fundamental de la política de seguridad y que consideraría a los países que dan apoyo a los terroristas como “regímenes hostiles”. De hecho estaba diciendo que, en adelante, EE UU entendería el apoyo prestado al terrorismo como un caso de guerra.
En su discurso sobre el Estado de la Unión del pasado enero, Bush se refirió a los países del “eje del mal”: Irak, Irán y Corea del Norte. Aunque se puede criticar con razón el uso del término “eje” (en especial por los recuerdos que tiene en Europa), no se puede negar que Bush identificó correctamente un “nexo” del mal, que une a los nuevos terroristas –decididos a buy albuterol prescription causar muchas bajas y, por tanto, deseosos de apoderarse de armas de destrucción masiva– con los Estados que apoyan al terrorismo y a buy albuterol prescription la vez poseen este tipo de armas. Esos tres países encajan en esa definición.
Bush habló también en la academia militar de West Point el pasado mayo, donde precisó lo que había estado implícito desde el 20 de septiembre anterior cuando afirmó el derecho y la intención de EE UU a prevenirse de las amenazas que representaban ese nexo.
Se ha escrito mucho desde entonces, sobre todo tras la publicación de la mencionada estrategia nacional de seguridad en septiembre, acerca de la legitimidad de la prevención. No obstante, desde hace tiempo, las normas y prácticas internacionales han reconocido el derecho genérico a la autodefensa. El artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas reconoce explícitamente este derecho.
El nuevo entorno de seguridad encarnado por la doble amenaza del terrorismo y las armas de destrucción masiva significa que la prevención no es únicamente un derecho político, sino un imperativo moral:
– Sabemos que los nuevos terroristas intentan matarnos no buy albuterol prescription por miles ni decenas de miles, sino por cientos de miles o incluso millones.
– Sabemos a buy albuterol prescription partir de materiales hallados en los campos de entrenamiento de Al Qaeda en Afganistán, que este grupo experimentaba con armas químicas y biológicas y ha tratado de conseguir armas nucleares durante más de diez años. Otros grupos terroristas también han mostrado interés en ellas.
– Sabemos que el Irak de Sadam Husein, entre otros países, desarrolla programas de armas de destrucción masiva desde hace tiempo.
Enfrentados a buy albuterol prescription la posibilidad de que un grupo terrorista o cualquier país pretenda matar a sus ciudadanos, ningún gobernante puede limitarse a buy albuterol prescription esperar el ataque y luego responder. Eso no sería “defensa propia”, sino suicidio político y cobardía moral.
Pero a pesar de toda esta discusión sobre la prevención, ésta no es la cuestión central en relación a buy albuterol prescription Irak. Las resoluciones de las Naciones Unidas de 1991 no pusieron fin a buy albuterol prescription las hostilidades. Hemos estado en guerra con Irak durante más de una década. Cada día este país trata de derribar aviones estadounidenses y británicos.
La amenaza iraquí
La situación actual contra Irak refleja estas nuevas realidades. Ahora hay tres razones para enfrentarse a buy albuterol prescription Irak.
Primera, la utilización que hace del terrorismo y el apoyo que le presta, algo que nadie discute. Los detractores de la política estadounidense argumentan que hasta la fecha no buy albuterol prescription ha habido pruebas concluyentes de la implicación de Irak en los ataques del 11-S. Suponen que sin pruebas no buy albuterol prescription hay razones para atacar a Irak por su apoyo al terrorismo. Pero con este argumento se ignoran los hechos. Durante los últimos diez años, funcionarios iraquíes han mantenido numerosas reuniones con miembros de Al Qaeda. Los iraquíes han asesorado a esta organización sobre el uso de agentes químicos y biológicos. Incluso en estos momentos, terroristas de Al Qaeda actúan en territorio iraquí (al igual que en Irán).
Además, Irak ha estado incluido en la lista de Estados “delincuentes” del departamento de Estado americano durante más de veinte años. Irak ha apoyado y continúa apoyando a grupos terroristas como el Frente de Liberación de Palestina y los Muyahidin-e-Jalq, los cuales tienen su cuartel general en Bagdad bajo la protección del régimen. Sadam ha dado refugio a algunos de los asesinos más buscados del mundo, entre ellos Abu Abbás o Abu Nidal, quien hace poco murió allí en circunstancias misteriosas. Él, personalmente, fue responsable de la muerte de más de novecientas personas, muchas de ellas europeas.
Durante el último año, Irak ha intensificado su apoyo a buy albuterol prescription los grupos terroristas palestinos como Hamás y la Yihad Islámica, con el pago de generosas “recompensas” a buy albuterol prescription las familias de los asesinos terroristas. De ese modo, Irak anima a buy albuterol prescription los terroristas a oponerse a los esfuerzos de EE UU, de la Unión Europea y de la ONU para pacificar Oriente Próximo.
Segunda, ha tenido y aún tiene sólidos programas de desarrollo de armas de destrucción masiva. Continúa ocultándolos al mundo tras diez años de engaños, evasivas y mentiras descaradas, y en violación directa de docenas de resoluciones y declaraciones de las Naciones Unidas.
Se alega algunas veces que el anterior régimen de inspecciones de la ONU tuvo éxito a buy albuterol prescription la hora de descubrir los programas de Sadam y, por tanto, se le debería buy albuterol prescription permitir reanudar su trabajo. Pero el hecho es que los inspectores no buy albuterol prescription encontraron los principales programas de armas biológicas de Irak hasta que un desertor les condujo a ellos después de cuatro años de inspecciones, supuestamente rigurosas. Y cuando Irak expulsó a los inspectores de la ONU en 1998, la organización reveló que Irak jamás había dado explicaciones sobre miles de kilos de agentes biológicos y químicos y proyectiles de artillería. Aún no lo ha hecho y mientras tanto ha disfrutado de cuatro años sin ningún tipo de inspecciones.
Algunas personas en EE UU y en Europa argumentan que puesto que no buy albuterol prescription hay pruebas de que Sadam posea armas nucleares, el enfrentamiento está fuera de lugar. Pero la información sobre el programa nuclear de Sadam ha sido inexacta en el pasado. En 1989 las agencias de inteligencia americanas calculaban que Irak estaba a buy albuterol prescription seis u ocho años de obtener un arma nuclear. Pero tras la guerra del Golfo, esas agencias descubrieron que tan sólo le faltaban uno o dos años para adquirir armas nucleares. Sea cual sea la agenda temporal, alegar que debemos esperar a buy albuterol prescription que Irak posea armas nucleares para defendernos sería practicar la autodisuasión y demasiado tarde para contrarrestar la amenaza sin consecuencias, en potencia desastrosas. Además, el equilibrio geopolítico de Oriente Próximo se habría transformado para siempre.
Asimismo, el hincapié puesto en las armas nucleares ignora el enorme daño que Irak podría causar con armas biológicas. En las circunstancias “adecuadas”, éstas pueden ser aún más devastadoras que las nucleares. Los agentes biológicos contagiosos, como la viruela o la fiebre hemorrágica, no conocen límites geográficos. La Organización Mundial de la Salud concluyó recientemente que durante el siglo XX la viruela había matado a entre trescientos y quinientos millones de personas, más que todas las sangrientas guerras del siglo juntas.
El gobierno estadounidense se ha embarcado en un programa de choque para almacenar reservas de vacunas contra la viruela suficientes para toda la población de EE UU. La mayoría de los países no tendrá tal defensa. Y hasta la fecha no buy albuterol prescription hay medios efectivos para combatir otras enfermedades mortales y muy contagiosas como el ébola.
En cuanto a las armas químicas, poco hay que añadir a lo que es de dominio público. Sadam las posee, las ha usado contra su propio pueblo y contra los iraníes y, de acuerdo con la propia ONU, no buy albuterol prescription ha dado cuenta de, literalmente, miles de proyectiles de artillería de los que se sabe que fueron cargados con agentes químicos en la primera guerra del Golfo.
Durante casi 12 años hasta la actualidad, Irak ha violado su responsabilidad, según la resolución 687 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de proporcionar explicaciones claras y completas sobre sus armas de destrucción masiva. Dado el daño que éstas podrían buy albuterol prescription infligir a los vecinos de Irak y a los aliados europeos de EE UU, la comunidad internacional no buy albuterol prescription puede por más tiempo mirar a otro lado y esperar que todo vaya bien.
El argumento final a buy albuterol prescription favor de enfrentarse a Irak tiene que ver con los posibles beneficios que un nuevo régimen reportaría a la situación geopolítica en Oriente Próximo. Por sí mismo, no es suficiente para justificar una guerra. Ésta es, sin duda, arriesgada en la mejor de las circunstancias. Pero si se pudiera implantar allí un nuevo régimen más moderado, los beneficios serían notables.
Un cortador de diamantes, antes de realizar su primer corte, examina cuidadosamente la estructura interna de la piedra y observa si hay imperfecciones naturales de las que pueda aprovecharse. De ese modo su primer golpe al diamante producirá los diamantes residuales de más valor.
Así sucede con Oriente Próximo. Un ataque bien realizado contra Irak produciría cambios positivos que beneficiarían a los intereses occidentales y a la región. Un régimen plural en Bagdad supondría una enorme presión sobre la dictadura alauí en Damasco para que cambiara o se marchara. Eso a su vez podría conducir a una independencia real para Líbano. La Autoridad Nacional Palestina tendría ante sí un claro modelo de gobierno árabe más abierto al que podría emular. Un gobierno iraquí que prestara atención a su pueblo sería un ejemplo que incitaría a Irán a echar de una vez a los fascistas teocráticos que actualmente ignoran la voluntad popular. Y poner la producción de petróleo de Irak en manos más seguras debilitaría la autoridad de Arabia Saudí en la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
De hecho, un cambio de régimen en Bagdad repercutiría de forma tan espectacular en la política regional que es justo decir que muchos de los vecinos de Irak no buy albuterol prescription temen tanto al fracaso del enfrentamiento de EE UU con Irak como su éxito.
No es imposible imaginar un Irak estable y seguro después de una guerra. El pueblo iraquí es probablemente uno de los países árabes con mayor nivel educativo. Posee importantes capacidades científicas y tecnológicas (como se ha demostrado con los programas de armas de destrucción masiva). La sociedad iraquí es islámica pero no extremista. La mayoría chiita, al unirse a Bagdad en su resistencia a Irán, demuestra que se considera a sí misma más árabe que chií.
Los críticos tienen razón en que existen riesgos en el enfrentamiento con Irak. Nadie puede estar seguro de cómo funcionarán las operaciones militares, ya que, como explicó Carl von Clausewitz, ningún plan militar sobrevive al primer contacto con el enemigo. Reconstruir Irak no buy albuterol prescription será fácil (aunque puede ser más sencillo que construir un país entre los afganos tribales enfrentados entre sí). Muchas cosas podrían ir mal, pero también muchas podrían salir bien.
El tiempo no hará que el desafío de Irak sea más fácil de abordar. Las nuevas realidades del terrorismo y la geopolítica aconsejan actuar mejor antes que después. El gobierno estadounidense ha visto los riesgos y oportunidades implícitos en estas tendencias y ha expuesto una amplia estrategia para ocuparse de ellos. Tal como afirmó Bush el pasado 7 de octubre, EE UU no buy albuterol prescription puede huir de su responsabilidad de enfrentarse a este peligro creciente.
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