El mundo ha entrado en la fase final de su expansión demográfica: la fecundidad cae de forma generalizada, la población envejece y el crecimiento persiste, pero es cada vez más lento y desigual. Dos tercios de los países registran ya tasas de fecundidad por debajo del nivel de reemplazo.La demografía no es el destino, pero sigue siendo una clave del poder. Más población implica más trabajadores, mayor tamaño económico y una mayor reserva potencial de soldados. La despoblación limitará la capacidad de proyección de muchos países y el envejecimiento tendrá efectos severos. El resultado es un mundo demográficamente fragmentado: sociedades envejecidas frente a otras jóvenes y en expansión.
Política Exterior reúne a un grupo de expertos para hablar del cambio demográfico, una dinámica que reconfigura el equilibrio del poder global. Les esperamos.
Martes 19 de mayo de 2026 (19h)
Auditorio Fundación Abante
Plaza de la Independencia 6-Madrid





