crecimiento poscovid
Una mujer con mascarilla pasa delante de una tienda con el letrero “Volvemos pronto” en el escaparate en Cardiff (Gales), el 22 de febrero de 2021. MATTHEW HORWOOD. GETTY

Agenda Exterior: Crecimiento poscovid

POLÍTICA EXTERIOR
 |  22 de abril de 2021

Los exitosos efectos de las campañas de vacunación, unidos a la aprobación de importantes programas de estímulo en la Unión Europea y Estados Unidos, esbozan un panorama económico más optimista hoy que hace un año, cuando solo China parecía capaz de superar la crisis del Covid-19. Pero también existen riesgos: el de un sobrecalentamiento de la economía estadounidense, u otra recuperación lenta y frustrante en Europa. Preguntamos a diferentes expertos sobre el tipo de crecimiento que llegará tras la pandemia.

 

¿Cuándo llegará el crecimiento poscovid, y cuánto durará?

 

 

MARTA DOMÍNGUEZ JIMÉNEZ | Investigadora económica en Bruegel. @MartaDomnguezJ1

A pesar del crecimiento esperado, no debemos descontar los riesgos a la baja.  El FMI estima que la pandemia del Covid-19 va a suponer una perdida acumulada de 22 billones de dólares (unos 18 billones de euros) entre 2020 y 2025. Tras la catastrófica caída del desempeño económico en 2020, este año se esperan altos niveles de crecimiento tanto en los EEUU como en Europa. Este crecimiento era inevitable: en 2020 hubo un cese casi total de la actividad en numerosos sectores durante muchos meses. Aunque los confinamientos parciales continúan, la actividad retorna gradualmente a una cierta normalidad. El fondo considera que EEUU debería regresar al nivel de PIB anterior a la pandemia este mismo año, mientras que Europa, algo más rezagada, lo hará en 2022.

Aunque las proyecciones de crecimiento europeas son esperanzadoras, apoyadas por las campañas de vacunación y el programa de recuperación Next Generation EU que acaba de superar un bache con el tribunal constitucional alemán, existen relevantes riesgos a la baja. El desarrollo futuro de la pandemia y sus posibles variantes continúa siendo una incógnita, y el proceso de vacunación ha sido de todo menos lineal, aunque la aceleración actual del ritmo de vacunación merece ser celebrada. Muchas de las empresas y Pymes que han sobrevivido la pandemia lo han hecho a través del endeudamiento, y a menudo gracias a los programas de garantías del gobierno. No sabemos aún cómo afectara esto a su sostenibilidad a medio plazo; tampoco qué modelos productivos dejaran de ser viables después de la pandemia. Finalmente, algunos economistas advierten de las posibilidades de un crecimiento de la inflación, que podría llevar al endurecimiento monetario para frenar la subida de precios. Dicho esto, este riesgo de inflación parece ser mucho mayor en los EEUU que en Europa.

 

 

ALICIA GARCÍA-HERRERO | Investigadora en Bruegel y economista jefe de Natixis para Asia-Pacífico. @Aligarciaherrer

El crecimiento que vemos ahora no es post-covid, sino que está relacionado con los estímulos monetarios y fiscales, especialmente de EEUU, seguido de la UE y en menor medida de China. Es un “crecimiento covid”, por así decirlo. El crecimiento que llegará de manera natural y sin estímulos es  el crecimiento potencial tras la pandemia. A pesar de algunas mejoras en eficacia del uso de instrumentos digitales, reducción de costes por cuestiones como el teletrabajo y demás, pienso que lo negativo de lejos sobrepasa a lo positivo. El crecimiento potencial va a ser más bajo. Motivos: empresas zombis, el enorme papel que jugará el Estado en la economía, la reducción de la productividad por las disrupciones incluso en la normalidad tras el virus en, por ejemplo, sectores como el transporte. Y, por último, la manera de ver el mundo, ahora mucho más adversa al riesgo: no hay más que ver la cantidad de ahorro acumulado por familias. Todo esto es malo para la inversión. A ello se añade el tema de la educación. La disrupción digital puede ser buena, pero claramente hemos perdido un año de educación de calidad en el mundo. Por no hablar de la cada vez peor desigualdad de la renta.

En Asia, aunque tendemos a pensar que es una región más dinámica, hay un motivo por el que el crecimiento potencial será aún menor, y es que la región se ha cerrado al mundo y sobre sí misma. Hay mucho riesgo de conflictos militares, entre otras cosas porque el proteccionismo y nacionalismo van en aumento.

 

 

CLAUDÍ PÉREZ | Corresponsal político económico de El País. @claudiperez

El rebote no tardará: depende del ritmo de vacunación, de la magnitud de los estímulos y de la habilidad de los Gobiernos para cruzar los dedos y que las nuevas mutaciones del virus no provoquen más quebraderos de cabeza, aunque es posible que en los próximos tiempos tengamos que lidiar con periodos de confinamiento. Pero la recuperación irá por barrios. Estados Unidos va más avanzado en el ritmo de vacunación y ha puesto sobre la mesa un portaaviones en forma de estímulo; Europa lleva al menos un par de meses de retrasos con las vacunas y acumula retrasos también en el Fondo de Recuperación, y los gobiernos europeos no parecen dispuestos a ser tan atrevidos como ese señor de casi 80 años que ocupa la Casa Blanca en este momento.

Si nada se tuerce y Europa no comete las tonterías económicas de hace 10 años y retira estímulos monetarios antes de tiempo, creo que veremos una recuperación fuerte. No exenta de riesgos: en EEUU hay riesgo de sobrecalentamiento e inflación, y en Europa hay varios problemas al acecho. El principal es esa retirada prematura de estímulos. Pero hay un segundo riesgo importante: la recuperación va a ser asimétrica y heterogénea. Eso puede provocar sacudidas en los mercados de deuda. Hace 15 años, con Jean-Claude Trichet al frente, el BCE demostró lo duras que pueden ser esas sacudidas; hace 10, con Mario Draghi, se vio que un banco central bien gestionado es fundamental. Habrá que ver qué nos depara Christine Lagarde. Pero probablemente a Europa le falta audacia, sobre todo por el lado fiscal, por lo que el rebote va a ser muy inferior al de EEUU. Y toda crisis económica mal gestionada suele transformarse en crisis política. Saldremos de dudas pronto, con las elecciones francesas y las alemanas.

 

 

ÁNGEL UBIDE | Economista. @angelubide

El crecimiento post-Covid ya ha llegado. En EEUU desde finales del 2020, y en la eurozona desde el segundo trimestre del 2021, se registra crecimiento positivo del PIB. De hecho, será un crecimiento muy fuerte, de los que “se ven”. Durante unos trimestres batirá récords, impulsado por la reapertura de la economía. El proceso de vacunación ya va muy avanzado en EEUU y se está acelerando en la UE, que va entre uno y dos meses retrasada con respecto a EEUU, pero en la misma dirección. La normalidad se empezará a sentir de manera clara este verano, y se completará con el inicio del curso escolar en septiembre.

Es un crecimiento además a nivel global, lo cual facilitará la retroalimentación positiva entre las distintas regiones. Dado el punto de partida, con altos niveles de capacidad ociosa, la inflación se mantendrá baja. No se deben confundir aumentos transitorios de los precios debidos a la reapertura, que son posibles y de hecho probables, con aumentos sostenidos de la inflación, que requerirían aumentos sostenidos de los salarios que son improbables con un desempleo elevado al inicio de la recuperación.

Esta baja inflación permitirá que la política monetaria mantenga los tipos de interés tan bajos como sea necesario, y que la política fiscal pueda seguir estimulando la economía para generar la recuperación más rápida posible y evitar la histéresis: que el desempleo transitorio se convierta en desempleo permanente.  Tenemos por delante dos o tres años, como mínimo, de fuerte crecimiento económico. Hay que aprovecharlos.

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