Alfombra roja: Raif Badawi

POLÍTICA EXTERIOR
 |  30 de octubre de 2015

APODO: El saudí liberal.

FRASE: “La única manera de lidiar con un mundo que no es libre es ser tan absolutamente libre que tu mera existencia se convierte en un acto de rebeldía”.

CURRÍCULO: Según su amigo Saeed Alwahabi, el activista y escritor Raif Badawi (Arabia Saudí, 1984) era conocido en los círculos saudíes más liberales, pero no era especialmente activo. Sus conexiones sociales eran limitadas. No era un lector voraz. En su foro The Free Saudi Liberals criticaba la arrogancia chovinista del islamismo saudí, sus conexiones con el terrorismo yihadista, defendía el secularismo y el liberalismo, apoyaba las primaveras árabes. En resumen, cuestionaba los pilares del reino wahabí, donde la religión desempeña un papel cardinal.

Badawi fue detenido por primera vez en 2008, acusado de apostasía, castigada en Arabia Saudí con la pena de muerte. Tras un día de interrogatorio, Badawi fue liberado. Cuatro años después no tuvo tanta fortuna. Los cargos en esa ocasión incluían cibercrimen, desobediencia al padre y, de nuevo, apostasía. En 2013 fue sentenciado a siete años de prisión y 600 latigazos. Una pena que fue ampliada a diez años de prisión y 1.000 latigazos tras una revisión. El 9 de enero de 2015, cuatro días antes de cumplir 31 años, Badawi recibió los primeros cincuenta latigazos frente a la mezquita Al Jafali, en la ciudad de Yidda.

MÉRITOS: Badawi acaba de recibir el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia que otorga el Parlamento Europeo. “A este hombre, una buenísima persona, un hombre ejemplar, se le ha impuesto una de las penas más espantosas que existen en aquel país y que solo puede calificarse de tortura brutal –afirmó el presidente del PE, Martin Schulz–. Pido al rey de Arabia Saudí que detenga la ejecución de esta sentencia, que libere al señor Badawi, que le permita volver junto a su esposa, y que le permita venir a nuestra sesión de diciembre para recibir su galardón”.

Badawi no cesa de reunir apoyos a lo largo y ancho del planeta. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han hecho de él uno de sus casos bandera. Por el momento, las autoridades saudíes no dan su brazo a torcer. El petróleo y los derechos humanos no van de la mano en el reino. Badawi debía recibir cada viernes, durante veinte semanas, cincuenta latigazos. Tras el primer viernes los latigazos se suspendieron, irónicamente, debido a motivos de salud. Badawi no ha vuelto a recibir más latigazos, pero en junio el Tribunal Supremo saudí confirmó la condena.

 

Datos de contacto

Web: www.raifbadawi.org

Foto de Aministía Internacional.

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