La primera visita a Argelia del presidente del Gobierno desde 2020, acompañado de la vicepresidenta para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y de los máximos responsables de Naturgy, Moeve, Repsol y Enagás revela el eje central del viaje. El gas sigue siendo la base de la relación, pero el acercamiento incluye también infraestructuras, hidrógeno, energías renovables, comercio, migración y seguridad mediterránea. La visita de Pedro Sánchez a Argel no responde únicamente a la voluntad de cerrar la crisis bilateral abierta en 2022.
La crisis se abrió en marzo de 2022, cuando el gobierno español cambió su posición sobre el Sáhara Occidental y afirmó que la propuesta marroquí de autonomía para el territorio era “la base más seria, realista y creíble” para resolver el conflicto. Ese cambio de criterio, que rompía con la línea mantenida por los sucesivos gobiernos españoles, provocó la retirada del embajador argelino en Madrid, la suspensión del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación, firmado en 2002, y una fuerte contracción de los intercambios comerciales, de la que quedó prácticamente al margen el suministro de gas.
En paralelo, la cooperación migratoria es otro de los asuntos que forman parte del diálogo bilateral. Mientras que en el…

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