POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 181

A vueltas con la identidad hispana

ROSANA HERNÁNDEZ-NIETO
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El aumento de los hispanos en EEUU y la creciente presencia del español no han tenido un reconocimiento en el ámbito legal. La respuesta oficial ha sido reforzar el monolingüismo en inglés como esencia de la identidad del país.

La población hispana en Estados Unidos se ha incrementado de forma exponencial en los últimos 50 años como resultado, sobre todo, de la inmigración latinoamericana. Consecuentemente, el número de hispanohablantes en el país ha alcanzado niveles históricos. Lejos de encontrar un reconocimiento en el discurso público, la respuesta oficial a la creciente presencia del español y de otras lenguas ha sido reforzar el inglés como símbolo de la identidad estadounidense. Esta discrepancia entre la realidad y la oficialidad supone una dificultad para el futuro del español: una vez que la inmigración se ralentiza y la demografía no es favorable, las cuestiones identitarias adquieren relevancia para mantener la lengua. En ese contexto, frente al sólido discurso del inglés como lengua de la identidad nacional, continúa aún sin definir el significado de ser hispano y el español sigue siendo una lengua excluida de la vida pública.

De acuerdo con los datos más recientes de la Oficina del Censo, existen en la actualidad 57,5 millones de hispanos en EEUU. Desde 1970, cuando eran 9,1 millones, la cifra se ha incrementado en un 532%, fruto en buena medida de la inmigración procedente de América Latina. La aprobación en 1965 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad o Hart-Celler Act, que eliminaba las cuotas por origen nacional para entrar en EEUU, provocó que las llegadas desde Latinoamérica se multiplicaran en las tres décadas siguientes. Como ejemplo del peso de la inmigración, el Pew Research Center indicaba en 2015 que, si solo se tuviera en cuenta el comportamiento demográfico de los latinos en el país, sin las…

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