Los días 15 y 16 de junio de 1998 se reunieron en Cardiff los jefes de Estado y de gobierno de la UE poniendo fin a la presidencia semestral de Gran Bretaña. En el que fue quizá el último Consejo Europeo con la presencia de Helmut Kohl, surgieron nuevas presiones nacionalistas y se aparcaron los grandes asuntos conflictivos: la reforma institucional y las nuevas perspectivas financieras, objeto de una nueva cumbre a celebrar en marzo de 1999.
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