España está ausente de la cúpula de las principales organizaciones internacionales. La presidencia de la UE y la asistencia a la reunión del G-8 en Canadá han mejorado la posición exterior del país.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

El maltrecho vínculo transatlántico: de Davos a Múnich 


