Las muertes de Yassin y Rantisi plantean una cuestión moral. ¿Puede un Estado decidir asesinar a alguien porque esté vinculado al terrorismo? No parece aceptable ni política ni jurídicamente.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

El asesinato del jeque Yassin 


