Europa y el resto del mundo han recibido con optimismo el cambio experimentado en la política alemana tras la llegada de Angela Merkel a la cancillería. La economía parece dar algunos signos de recuperación y Berlín apunta a un nuevo rumbo en sus relaciones con Estados Unidos y con Rusia.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Expansión y arraigo de la empresa española en Argentina
El dinero aún quiere creer en Trump 


