Marruecos y España se preparan en los albores el siglo XXI para vivir un período decisivo en sus relaciones. Para Europa, la Conferencia de Barcelona fue una ocasión de presentar, si no de precisar, el plantemiento de la política que pretende llevar a cabo en el Mediterráneo.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

La UE y la eficacia de la ayuda al desarrollo
Libros: Memorias de un europeísta, transformación de un escéptico
Semprún, Pradera, Claudín: por una España abierta
Kirguistán, una apuesta por la estabilidad 

