INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 1465

Los líderes posan para la foto de familia durante la VIII cumbre de la Comunidad Política Europea (CPE) en Ereván, Armenia, el 4 de mayo de 2026. (Foto: Presidencia de Ucrania/Anadolu vía Getty Images)

El nuevo perímetro europeo se dibuja en Ereván

La cita confirmó el deshielo entre Ereván y Bakú tras la declaración conjunta firmada en Washington el pasado agosto y formalizó un compromiso de inversiones e infraestructura que sitúa a Armenia, por primera vez, como nudo estratégico entre Europa y Asia Central.
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La VIII Comunidad Política Europea (CPE), seguida al día siguiente por la primera cumbre bilateral UE-Armenia, escenificó el pivote de un país postsoviético hacia Bruselas y la capacidad de atracción europea sobre socios afines como Canadá.

Desde la llegada al poder de Nikol Pashinián en 2018, Armenia se ha ido distanciando de Rusia con gestos como el ingreso en la Corte Penal Internacional en 2023, la congelación de la participación en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva en 2024 o la aprobación de la ley parlamentaria de marzo de 2025, que abrió formalmente el proceso de adhesión a la UE. La firma del acuerdo de principios con Azerbaiyán en Washington completó el giro. Sobre el terreno, las tropas rusas se han ido retirando del aeropuerto de Ereván, de la frontera con Irán y del enclave karabají, hasta dejar al país solo con la base militar de Gyumri.

El precio de ese viraje, sin embargo, es elevado. Más del 40% de las exportaciones armenias continúan dirigiéndose a Rusia, Moscú vende a Ereván gas a precios muy inferiores a los del mercado europeo, y buena parte del crecimiento reciente del país proviene de los flujos rusos que sortean las sanciones occidentales,…

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