El turismo ha perdido peso en la actividad económica a lo largo de la última década. En 1999 llegó a representar el 11,7 por cien del PIB español, mientras que el año pasado sólo suponía el 10,3 por cien. Urge que el sector acelere su proceso de modernización e innove su oferta.
A finales de julio el gobierno suprimió la secretaría de Estado de Turismo a propuesta del ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián. El sector pasa a ser una secretaría general y baja así de escalafón.
La creación de la secretaría de Estado de Turismo hace tan sólo dos años, había sido presentada como “un importante salto cualitativo para el sector turístico”. Y el verano pasado se celebró un Consejo de ministros monográfico sobre el turismo en Mallorca en el que los distintos representantes del sector incluso reclamaron la creación de un ministerio propio.
El mallorquín Joan Mesquida sigue al frente de la nueva secretaría general, a la que además de las competencias de Turismo se le añaden las de comercio interior. Mesquida ha realizado una competente labor con espíritu empresarial y su permanencia es vista en general como algo positivo.

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