Las tentaciones hegemónicas del movimiento islamista parecen disminuir en favor de un proceso consensual. ¿Pragmatismo o táctica?
Los acontecimientos que marcan la evolución de la transición desde las elecciones de octubre de 2011 hasta la aprobación del texto constitucional el 26 de enero de 2014 ponen de manifiesto las ambivalencias y ambigüedades de la sociedad tunecina. Pero lo que más nos llama la atención de los recientes hechos es el cambio de actitud mostrado por el movimiento islamista Ennahda desde hace algunos meses. Sus tentaciones hegemónicas y su instinto de conservación, sumamente perceptibles cuando se formaron sus sucesivos gobiernos, parecen disminuir en favor de un “proceso consensual”. Este se observa en Ennahda por su aceptación de negociar con todos los estamentos políticos y civiles, sin excluir a los laicos, así como por su disposición a realizar concesiones fundamentales, incluida la de abandonar el gobierno.

Peligros, de Joao de Andrade Corvo
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