España es un país europeo, enmarcado en las estructuras de la Unión Europea. Pero es también país mediterráneo. La España del siglo XXI debe convertirse en el puente natural entre Europa y el norte de África. En este sentido, nuestras relaciones políticas y económicas con Marruecos cobran una especial importancia. Marruecos debe ser para España un socio político y económico de primer orden.
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