Mientras mira de reojo a la Primavera Árabe y lanza promesas de reorientar la ayuda y el apoyo a sus vecinos mediterráneos, la Unión Europea (UE) tiene concentrados gran parte de sus esfuerzos en salvar uno de los mayores logros y pilares fundamentales de la Unión, el euro, con la esperanza de asentar las bases para recuperar la estabilidad y el crecimiento económicos. De momento, pese a los titubeos y la lentitud que le son propias, la UE parece haber comprendido la excepcionalidad de los tiempos y reacciona unida…
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