El país ha cambiado poco desde 2011: la nueva Constitución es en parte un programa sometido a los avatares de la coyuntura y de la buena voluntad de los actores políticos.
Marruecos, dos años después de la reforma constitucional de julio de 2011, ha cambiado muy poco. Es, en resumidas cuentas, normal: la reforma se produjo en medio de un proceso de transformación iniciado con el ascenso al trono de Mohamed VI, de tal forma que sirvió inicialmente para constitucionalizar logros adquiridos o para llevar a la práctica unas recomendaciones pendientes…
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