POLÍTICA EXTERIOR  >   NÚMERO 203

¿Puede desintegrarse Mercosur?

Desde su creación hace 30 años, Mercosur nunca tuvo un futuro tan incierto. La integración se ve debilitada por la pérdida de confianza entre sus miembros y por los nuevos equilibrios globales.
BERNABÉ MALACALZA Y JUAN GABRIEL TOKATLIAN
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Desintegrar, según la Real Academia de la Lengua Española, admite varias acepciones. Una de ellas significa destruir por completo; otra, perder cohesión y fortaleza. La noción de desintegración remite entonces a una pérdida y a una destrucción. En la disciplina de las relaciones internacionales la desintegración es, en general, muy poco estudiada: se la considera una anomalía y resulta, por supuesto, indeseable. A los fines de este análisis, se asume que la desintegración es no solo la antítesis de la integración, sino que refleja el ocaso de un modo de diseñar y aplicar políticas comunes y compartidas, en una amplia gama de asuntos, entre los Estados vinculados por un acuerdo formalizado e institucionalizado, cuyo propósito principal es configurar una comunidad política entre las partes. En esa dirección, queremos advertir sobre el peligro de que Mercosur pudiera, eventualmente, desintegrarse. Y en ello la responsabilidad mayor y conjunta sería de Argentina y Brasil.

Desde el comienzo de los procesos de democratización en los años ochenta y antes del final de la guerra fría, ambos países asumieron y reivindicaron el mérito de una asociación estratégica. Ya sea por convicciones diplomáticas y razones comerciales, reconociendo la gravitación simultánea de los valores y de los negocios, la integración fue invocada, reivindicada y promovida bajo gobiernos de distinto signo ideológico. Hoy, la gran iniciativa subregional de ese compromiso bilateral, Mercosur, pierde gravitación y es fuente de una creciente divergencia entre sus miembros. Año a año –y retórica aparte– han aumentado, en la práctica y según la coyuntura nacional en cada país, los Merco-escépticos, los Merco-obstaculizadores y los Merco-impugnadores. Con independencia de que se deba a la búsqueda de dividendos electorales o a cálculos geopolíticos extrarregionales, a raíz de cambios en las estructuras productivas locales, en virtud de creencias hiperideologizadas, aumentan los actores que cuestionan y desdeñan…

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