La UE se fijó para 2010 una serie de objetivos que la convertirían en la zona más dinámica del mundo: entre ellos, una tasa de empleo del 70% y un crecimiento sostenido en torno al 2,5%. Las cifras actuales están lejos de esas metas, pero lo acordado en Lisboa debe orientar el futuro.
PARA LEER EL ARTÍCULO COMPLETO
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión

Revalidar la Estrategia de Lisboa 


